jueves, 5 de octubre de 2017

Somos cólera


Toda mi aspiración en la vida
ha sido siempre vivir tranquila.
¡Qué desfachatez y qué osadía!
Vuestro odio me deprime
y vuestra ira me aniquila.

Dignos de un circo romano
o de cruentas batallas del pasado,
veis caer al vecino
y os frotáis las manos. 
Ávidos de carne y sangre,
esperáis con ansia el espectáculo.

Ladráis como Cerberos.
Con mentiras malsanas
enarboláis morales y falacias,
con el dolor en el pecho
y la frente iluminada.
La razón de vuestra parte
y el resto que arda.

Y ríen a nuestra espalda
dedos de manos insomnes
que no duermen ni descansan,
día y noche trabajan
para que tengas tu dosis exacta
de patriotismo barato
y ansia perfecta.
De rabia contenida,
nacionalismos y tretas.

Faltamos como bellacos,
usando en nombre de otros
palabras infectas.
Tensando, o quizás no,
las cuerdas de la marioneta.
Infelices pero seguros,
armados siempre con la certeza
de estar en el bando
bueno del mundo.

Lloverá polvo y miseria
sobre nuestra cabeza,
se fundirá el sol
y abrasará la Tierra.
No habrá nada 
que llevarse a la boca.
Pero moriremos con gusto
arropados por nuestra bandera.



RAV