1. El primer libro que recuerdo: El
topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza, de Werner
Holzwarth. Uno de mis favoritos de la biblioteca, templo en el que me inició mi
madre.
2. El último libro que he leído:
Memorias de África, de Isak Dinesen. Tengo curiosidad por ver la película.
3. Aquel libro que me regalaron que
fue todo un acierto: El pintor de batallas, de Pérez-Reverte. Digamos que fue
un accidente, querían regalarme otro título pero al final fue éste, y tengo
verdadera devoción por sus páginas.
4. Un libro que me leí por
cabezonería: La carretera, de Cormac McCarthy. Me lo regaló mi madre porque en
la portada salía Viggo Mortensen… ¡Otra infumable historia post-apocalíptica!
5. Un libro que dejé a medias:
Rayuela, de Julio Cortázar. Volveré a intentarlo, ya por el romanticismo, pero
es más trabajoso de lo que yo esperaba.
6. Un libro que no podría volver a
leer: Los pilares de la Tierra, de Ken Follet. No por el espesor, que a mí los
retos me motivan, pero demasiadas maldades muy bien descritas, acabé un poco
hasta el flequillo.
7. Un libro que leería mil veces: Los
tres mosqueteros, de Alejandro Dumas. Me transporta la épica de la época, la
espada y el honor, la lealtad, la amistad…Me flipa.
8. Un libro que aún no he leído y
que estoy deseando: La Historiadora, de Elizabeth Kostova. Uno de mi larga
lista de pendientes. Mmmm, vampiros.
9. Un libro que parecía que no y al
final me encantó: Don Pelayo, de José Luis Olaizola. Me dio un viaje en tren
maravilloso hasta Gijón.
10. Un libro que parecía que sí y al
final fue un chasco: Tokio Blues, de Haruki Murakami. Este hombre escribe
estupendamente, pero no es mi rollo, no va conmigo, me hace polvo la cabeza,
igual es que yo no estoy a la altura, pero este título no me gustó nada.
11. Un libro de mi escritor/a
favorito: El club Dumas, de Pérez-Reverte. Y aquí no tengo más remedio que
repetirme, aunque tengo más escritores favoritos eh, pero este libro es una
absoluta pasada. Me cagaba de miedo cuando me lo leía por las noches.
12. Un libro que me transporte a mi
infancia: Elmer, de David McKee. Me reblandezco como galletas María en una
leche con nesquik.
13. Un libro que encontré en el trastero
o en el altillo: El techo de lona, de Mariano Tudela. Tapa blanda, edición de
bolsillo, viejas páginas de color amarillo rancio, olor a polvo, creo que era
una de las novelas que leía mi abuelo. Una historia de gente de circo, lo
recuerdo con mucho cariño.
14. Un libro que me recomendaron y
aún no he leído: El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas. Y el motivo es
porque como dijo Porthos en su momento “pesa demasiado”…Hago bíceps con ese
tochezno en la cama, tendré que encontrar la manera.
15. Un libro que me leí en otro
idioma: Ésta no la voy a poder responder…de momento. Aún no se ha dado el caso,
pero imagino que algún día será en italiano o en inglés.
16. Un libro que marcó alguna etapa
de mi vida: El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien. Mi biblia desde “los
albores de la tempestad”. En mi casa es religión.
17. Un libro que presté y nunca
volvió: Esto ha estado a punto de pasarme varias veces, pero soy una
perseguidora incansable, no lo consiento, remuevo Roma con Santiago, me granjeo
enemigos y salgo en los periódicos, pero
si cometo el error de prestar un libro, siempre vuelve a casa, es una cuestión
de principios.
18. Un libro que me hizo soltar
alguna lagrimita: Un pingüino en el desierto, de Carlos Puerto. Era de la
colección “Barco de Vapor”, de esos con el fondo naranja, algo pasaba al final
de la historia que me dio mucha mucha pena (con animalitos de por medio es muy
fácil).
19. Un libro con el que me reí a
carcajadas: California 83 y Chorromoco 91, de Pepe Colubi. Pepe Colubi es Dios.
Amo profundamente a ese hombre.
20. Un libro que siempre recomiendo: El
camino, de Miguel Delibes. Me parece un básico necesario en cualquier
estantería. Es una experiencia deliciosa leerlo.
21. Un libro que devoré en menos de
una semana: El código Da Vinci, de Dan Brown. He ido a lo fácil, pero es que lo
recuerdo con nitidez. Me lo recomendó mi profe de matemáticas de primero de
bachillerato, le llamábamos “tito Rai”, nos caía genial.
22. Un libro que me leí cuando ya
tenía empezado otro: Buenos presagios, de Terry Pratchett y Neil Gaiman. Aunque
reconozco que he puesto los cuernos en este sentido muchas veces… ¡El ansia
viva!
23. Un libro que guarda en su
interior una dedicatoria especial: Veinticuatro horas en la vida de una mujer,
de Stefan Zweig. Me lo regaló un amigo por el que siempre he tenido verdadera
pasión y del que ahora hace demasiado tiempo que no sé nada. Cosas de la vida.
¡ ¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!
