miércoles, 28 de marzo de 2018

Sin título y sobre ti




Restalla la ira
sobre los cristales del mundo,
arrojando polvo y metralla.
Lucha de titanes enturbia el cielo
de un rojo oscuro.

Voces con eco lejano,
no oigo nada.
Parece sólo el susurro
de un viento que arrastra
desmemoria y fatiga,
y malas decisiones.
Otra astilla en la herida.

Tengo los ojos secos
y la sonrisa torcida.
Me araña la boca el cierzo,
tañen mis sienes a la deriva.
¡Te juro que lo intento!

Silban las balas
a ras de mi vuelo,
disparos ajenos
esquivo por poco.
Me pienso los propios.
Si me lo pides, me quedo.

Aparece tu mano.
En el vacío insondable
me reclama tu mirada,
amortiguas el derrumbe,
me acaricias la cara.
Gasto sed y miedo,
hambre de tus ganas.
Vuelvo a por mi escudo,
continúa la batalla.

Harta estoy de huir,
de luchar contra fantasmas.
Ya no sumo más derrotas,
tu coraje me alimenta
y las entrañas me inflama.

Seguiré ensartando quimeras
con la punta de mi lanza,
velando tu sueño
como el regalo más preciado,
a tu pecho regresando
a por mi aliento y mi espada.



RAV


jueves, 8 de marzo de 2018

8 de marzo



Ser mujer es una lucha constante desde que vienes al mundo hasta el final. 

Es una guerra diaria, una batalla sin tregua.

Una reivindicación en cada acto, en cada palabra.

La consciencia de la realidad.

Adaptación, supervivencia, plantar cara, apretar los dientes. Y también reírse y defenderse hasta de una misma.

Ser mujer es un gran orgullo y, muchas veces y muchos días, una gran putada.

Errores que empiezan en casa, en tu zona de confort. Tu madre, tu abuela, tu suegra.

Yo, que soy más de campo que una flor, que me he criado en un pueblo pequeño, costumbrista y machista como tantos, que he crecido rodeada de barreras y alimentando rabia y preguntas en la sesera, con miedos y debilidades, frustraciones y dudas. Yo, que he errado una y mil veces el tiro y que no soy nadie para decir nada, creo que el cambio se hace día a día empezando por dentro, por una misma y por el pedacito que te ha tocado.

Tu padre, tus abuelos, tus hijos, tus hermanos…tu pareja. La igualdad es el camino, y empieza educando.

“Hay que endurecerse sin perder jamás la ternura”, decía un hombre al que siempre tengo presente. Sí, un hombre, en el Día de la Mujer, para que la rueda de la ofensa y la indignación no deje de girar.

El sendero es largo y la lucha continúa. Pero que el sentido común nos acompañe siempre.

Feliz día de la Mujer a todos, y que no sea sólo hoy.


RAV

jueves, 15 de febrero de 2018

Con el viento de cara


Así te quiero yo.
Con arrojo y osadía,
con mariposas efervescentes,
sin pensarlo y sin medida.

Sin echar cuentas,

ni mirar calendario ni reloj.
Bailando en invierno puro
cargados de maletas,
olvidando lo que nos pesa
y lo que nos pasó.

Y no entiendo del destino.

Te amo sin cuentos de hadas,
sin flores ni mermeladas.
No conozco yo ni a Eros ni a Cupido.
Estoy aquí para jugármela contigo.

Porque no sé querer de otra manera

más que amando a quemarropa.
Navegando a toda vela,
veo y subo la apuesta.

Porque estamos vivos

y tiembla la tierra
si te muerdo la boca.
Toda ira y toda furia
se anulan, moribundas,
al contacto con tu ropa.

En días de niebla gris,

o lluvia desaforada.
Bajo tormentas y nieves,
tsunamis y avalanchas.

Te escribo con prisa en las pestañas,

soñando cuentos dorados,
para que me leas en tu almohada
y hacerme un hueco a tu lado.

Así te quiero yo,

con el viento de cara.
Con los cordones desatados,
el pecho descubierto
y la sonrisa despeinada.



RAV

domingo, 14 de enero de 2018

Reflexiones


Ayer, comiendo en un restaurante, asistimos a una escena cuanto menos curiosa.

Un grupo grande se disponía a pedir en una mesa muy cercana a la nuestra. Estaba formado por varios hombres de unos cincuenta o más años y otros tantos chicos más jóvenes, adolescentes probablemente, de unas catorce o quince primaveras a lo sumo. Por trozos de conversación que se escuchaban a veces podía deducirse que eran familia. Cuando ya parecía que tenían claro lo que iban a pedir acudió la camarera a tomarles nota y, entre risotadas infantiles de pequeños y grandes, uno de los señores adultos le dijo a la chica: "Perdona, es que no nos decidimos entre pedir tal o cual plato... o pedirte a ti". La chavala sonrió incómoda y aguantó la sorna de toda la mesa que parecía muy divertida con la "gracia" del señor mayor. Siguieron más risotadas tontas y comentarios fuera de lugar cuando la camarera se retiró con la comanda.

Y yo me pregunto...¿Por qué tiene que aguantar esa mujer, que está un día como otro cualquiera en su puesto de trabajo, tamañas gilipolleces y continuar como si nada, manteniendo la sonrisa, cuando le han faltado al respeto y la han tratado como un trozo de carne del menú?.

Si has leído hasta aquí y estás pensando dejar un "me gusta" o un comentario, antes quiero que sepas que la mesa estaba compuesta por algunas señoras de cincuenta para arriba y un puñado de chicas adolescentes, y que la camarera en realidad era un camarero.

Ahí dejo mi reflexión.



RAV

jueves, 5 de octubre de 2017

Somos cólera


Toda mi aspiración en la vida
ha sido siempre vivir tranquila.
¡Qué desfachatez y qué osadía!
Vuestro odio me deprime
y vuestra ira me aniquila.

Dignos de un circo romano
o de cruentas batallas del pasado,
veis caer al vecino
y os frotáis las manos. 
Ávidos de carne y sangre,
esperáis con ansia el espectáculo.

Ladráis como Cerberos.
Con mentiras malsanas
enarboláis morales y falacias,
con el dolor en el pecho
y la frente iluminada.
La razón de vuestra parte
y el resto que arda.

Y ríen a nuestra espalda
dedos de manos insomnes
que no duermen ni descansan,
día y noche trabajan
para que tengas tu dosis exacta
de patriotismo barato
y ansia perfecta.
De rabia contenida,
nacionalismos y tretas.

Faltamos como bellacos,
usando en nombre de otros
palabras infectas.
Tensando, o quizás no,
las cuerdas de la marioneta.
Infelices pero seguros,
armados siempre con la certeza
de estar en el bando
bueno del mundo.

Lloverá polvo y miseria
sobre nuestra cabeza,
se fundirá el sol
y abrasará la Tierra.
No habrá nada 
que llevarse a la boca.
Pero moriremos con gusto
arropados por nuestra bandera.



RAV

domingo, 24 de septiembre de 2017

Abrazarte


Juntar las vértebras sueltas,
cada trozo del alma.
Cables pelados,
tus miedos, mis iras
y los nudos de la espalda.

Pulir los desperfectos
después de un día largo,
los bordes cortantes
de salientes y entrantes
forjados en el camino arduo.

Deshacer la pena
y quemar el nervio,
y sin abrir los ojos,
por un segundo,
recobrar el aliento.
Y pasar por ósmosis
a tu cuerpo.

Volar sin alas,
reír con ganas,
quererte a destajo
sin espacio ni tiempo.
Regresar al dulce enredo
de tus brazos y tu pecho.

Emociones en espiral
en la curva de tu cuello,
vórtice de calma y tempestad
es abrazarte,
no necesito más
para volver a respirar
y encontrarme.


R.A.V.


Para el hombre valiente que teme perder. Que seguro y osado afirma con recelo que escribo a todos menos a él.

martes, 12 de septiembre de 2017

COLEGAS (microrrelato)


Ernesto nunca hacía caso. Cuando llegó tenías las orejas sucias y llenas de ácaros. Luego sanó, creció lustroso, fue gordo y fue flaco. Tenía una encantadora forma de ignorarte, andares de bohemio y ni una sola pulga en la barriga. Esa noche le abrí una lata de atún y le rasqué bajo la mandíbula. Buenas noches, colega. No se te vaya a ocurrir morirte- le dije.

Pero Ernesto nunca hacía caso.


R.A.V.